Planilla de control migratorio retardó paso a Colombia

Planilla de control migratorio retardó paso a Colombia

REUTERS/Carlos Eduardo Ramirez
REUTERS/Carlos Eduardo Ramirez

 

Desde las 5 de la mañana la Avenida Venezuela de San Antonio del Táchira estuvo repleta de ciudadanos que de distintas partes del estado Táchira y del país se dieron cita para cruzar a Colombia, durante el primer día de apertura del paso peatonal. Así lo reseña diariodelosandes.com / Mariana Duque

A las 5 y 50 de la mañana un efectivo de la Guardia Nacional -GN- informó a los presentes sobre el procedimiento, quienes iban de viaje debían tener pasaporte en manos que iba a ser revisado en la mitad del puente, mientras que los demás pasarían sin inconvenientes.

A las 6 se dio el paso. De lado venezolano no hay controles migratorios. En la mitad del puente estuvo el freno. Eran las 6 y 23 am y aunque habían pasado personas de Colombia a Venezuela, de Venezuela a Colombia no se había logrado.

La planilla de control migratorio comenzaron a pasarla de mano en mano, lo que generó un desorden. De lado colombiano informaron que autoridades venezolanas debieron entregarlas, para no atrasar el proceso.

De varias partes

De varias partes del país llegaron ciudadanos a San Antonio. María Salcedo, viajó desde Valencia a San Antonio. Fueron 11 horas de viaje. Asegura que prefiere viajar, con las incomodidades que representa, para conseguir alimentos, porque donde vive no encuentra.

Pedro Sánchez, vive en Capacho. A las 4 de la mañana salió de su casa para ir a visitar a unos familiares y comprar unos repuestos para su vehículo. A su juicio la apertura peatonal es un buen inicio para retomar las relaciones entre Colombia y Venezuela.

Martha Jaimes vive en el estado Apure. Viajó 12 horas para llegar a San Antonio a comprarle leche a su hijo y productos de primera necesidad, que no consigue en su lugar de habitación.

Rafael Pérez llegó con cédula y pasaporte en mano. Viajó desde Valencia para comprar comida en Cúcuta, porque se ha hecho colas de hasta 8 horas y no ha logrado adquirir productos básicos. Considera que el proceso debió ser más ordenado, porque al llegar a la mitad del puente no sabía si podía pasar. “El proceso es lento y engorroso”.

De nuevo, mujeres con niños en brazos se vieron cruzar. A una de ellas se le cayó su hija de un año, en medio del caminar rápido y el agarrar de la maleta que llevaba consigo.

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