Julio Borges: Maduro me persigue porque lideré que el mundo lo reconociera como dictador (Entrevista exclusiva)

Julio Borges. REUTERS/Adriano Machado

 

 

El régimen de Nicolás Maduro ha dejado ver una vez más su talente antidemocrático y valiéndose de una sentencia de un tribunal espurio, ha arreciado su ofensiva en contra de los principales dirigentes de la oposición venezolana. Julio Borges, diputado de la Asamblea Nacional (AN) y miembro de Primero Justicia, enfrenta una nueva ola de persecución de Maduro en su contra, luego de que la semana pasada la justicia chavista decidiera solicitar nuevamente su extradición por el presunto intento de magnicidio en contra del dictador venezolano.

Por lapatilla.com

Borges se muestra tranquilo y sereno frente a las intenciones de los principales personeros del régimen, sosteniendo que, tanto las autoridades salientes como las autoridades entrantes del gobierno de Colombia, han reconocido su condición de perseguido político. Asegura que Maduro cada vez que puede se inventa conspiraciones militares para montar ollas en contra de quienes se oponen a lo que está ocurriendo en Venezuela. Se siente orgulloso de ser uno de los actores que más daño le ha hecho a Maduro, recuerda que fue quien lideró la presión internacional, quien rompió la sentencia del TSJ que desembocó en meses de protestas y quien se negó a firmar el acuerdo de la negociación de República Dominicana.

Después de cuatro años del supuesto atentado contra Nicolás Maduro, la justicia chavista ha dictaminado una condenan a 17 personas por este caso. Una de las personas a quien el régimen vincula como autor intelectual de este episodio es precisamente a usted, incluso han acordado solicitar nuevamente su extradición al nuevo gobierno de Colombia. ¿Qué opinión le merece esta nueva maniobra del régimen?

Lo primero que tengo que decir sobre esto es que no es la primera vez que Nicolás Maduro me acusa de un magnicidio o de una presunta conspiración militar. Cuando uno mira el historial de este régimen, se percata que este es un patrón que constantemente se repite: buscan vincular a dirigentes opositores con acciones violentas para perseguir y encarcelar a inocentes. Desde que Maduro está en el poder, siguiendo el guion cubano, ha denunciado más de 25 intentos de magnicidio. En el año 2014 recordarás que nos señalaban de un supuesto atentado, donde se nos acusaba de pretender sobrevolar Caracas en unos aviones y bombardear Miraflores. Cuando me levantaron la inmunidad parlamentaria, me señalaron de ser responsable de la escasez, del alto costo de la vida, de los cortes eléctricos, de la crisis hospitalaria y hasta del deterioro de la industria petrolera por toda la presión internacional que lideré durante los años 2017 y 2018. Son todas acciones para victimizarse, todos sabemos que los únicos responsables de la destrucción de la calidad de vida de los venezolanos son precisamente quienes están en el poder.

Un sinfín de defensores de DDHH han apuntado las irregulares de los juicios que lleva adelante el sistema de justicia del régimen. ¿Usted ha tenido acceso a su expediente? ¿Qué vicios denotaron en este caso?

Al menos que yo sepa, me han abierto cerca de siete procesos judiciales por supuestas conspiraciones militares. El patrón de acusación es el mismo que han aplicado a varios civiles y militares, repiten los mismos cargos: instigación pública, financiamiento al terrorismo, traición a la patria, conspiración y homicidio intencional calificado en grado de frustración. En este caso del supuesto dron han existido innumerables irregularidades para incriminar a inocentes. Nosotros hemos podido documentar cada una de ellas, porque es un caso que ejemplifica muy bien el estado de podredumbre al que Maduro ha llevado el sistema judicial, demuestra claramente por qué la Corte Penal Internacional (CPI) decidió abrir un proceso de investigación por crímenes de Lesa Humanidad en Venezuela. En este caso en específico te comento que las personas señaladas del presunto hecho se le ha practicado torturas brutales para obligarnos a emitir declaraciones autoincriminatorias. Además, los mismos funcionarios que participaron en dichas torturas, posteriormente aparecieron declararon en calidad de testigo en el juicio oral y público. Aquí no hubo un juicio, lo que hubo fue una detención arbitraria combinada con torturas y tratos crueles. De manera que fue un proceso viciado de principio a fin, que pone en evidencia la falta de Estado en Derecho que existe en Venezuela.

No existe una alocución pública donde los voceros del régimen, llámese Maduro, Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello no lo señalen a usted como responsable de las conspiraciones militares. ¿Ha estado involucrado usted en operaciones militares para deponer al régimen?

Como te decía, el régimen se basa en un guion cubano, donde fabrica supuestos complots, para buscar desmantelar a la oposición a través del miedo, la represión y la cárcel. Maduro ha denunciado más de 25 conspiraciones militares, y producto de estos señalamientos hay más de 200 militares presos, que en este momento están siendo torturados en las mazmorras del régimen. Maduro cada vez que puede se inventa una supuesta conspiración para acallar las voces de quienes nos oponemos a su sistema dictatorial, para pasarle factura a alguien a lo interno y para llenar de miedo toda la sociedad.

Ahora bien, yendo al fondo de tu pregunta, ningún cambio político será un golpe de Estado en Venezuela. En Venezuela los golpes de Estado son diarios. Maduro, Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello están todos los días violando la Constitución, todos los días hay un golpe de Estado continuado en Venezuela, y el esfuerzo que se está haciendo en el mundo libre es para que regrese la democracia en Venezuela y se acabe este golpe de Estado. Por otra parte, tengo que decir claramente que no he estado involucrado con nada de lo que se me acusa, pero lo que sí he pensado es que no hay manera de salir de esta dictadura sin el apoyo de las Fuerzas Armadas. Siempre he creído que solo un movimiento democrático dentro de la FANB, unido a la lucha interna del pueblo venezolano y al apoyo internacional, podrá traernos de vuelta la libertad a Venezuela. Lo que ha pasado es que la FANB, al igual que todo el país, está sometida a un régimen de terror y secuestro, que es impuesto potencias extranjeras que actúan impunemente en Venezuela. Venezuela no es un país soberano, Venezuela es un país ocupado por potencias como Rusia, Irán y Cuba.  La buena noticia es que el grueso de la FANB, sobre todo la generación más joven, no solo no está con Maduro, sino que están en contra de lo que está pasando en Venezuela. Han tratado de responder muchas veces a los atropellos de Maduro contra los venezolanos; y algún día lograrán también contribuir a que haya democracia en el país.

Entonces, si usted no ha formado parte de estas supuestas conjuras para sacar al régimen del poder, ¿por qué ese ensañamiento en su contra?

Quizás el dirigente opositor que más daño le ha hecho a Maduro he sido yo, cuando me negué a firmar el acuerdo fraudulento de República Dominicana, cuando rompí la sentencia del TSJ y convocamos a más de seis meses de protesta en la calle, cuando recorrí el mundo siendo presidente de la AN buscando que se le cerrara el financiamiento al régimen de Maduro y se desconociera la Constituyente, y cuando salí a pedirle a la comunidad internacional que desconociera la farsa electoral del 2018 y reconociera a la AN como único poder legítimo.

Tú recordarás que en el 2014 la oposición entró en una fase de mucha incertidumbre y desgaste, pues hechos como las elecciones presidenciales de 2013 y posteriormente la salida, habían generado una fractura en la unidad democrática. Nosotros, junto a otro grupo de dirigentes, decidimos que había que recomponer la unidad con miras a las elecciones parlamentarias de 2015. A partir de allí, empezamos a trabajar y logramos una maqueta electoral con una unidad sólida de todos los partidos en cada territorio del país. Salimos a recorrer Venezuela y a motivar a la gente para que saliera a votar con el propósito de tener un parlamento nacional que fuera el rostro del anhelo de cambio de los venezolanos. Eso nos llevó al triunfo más grande de la oposición en estos 23 años, que fue recuperar la Asamblea Nacional. Aquella victoria llenó de energía y esperanza al país; y de odio a Maduro porque se vio en minoría por primera vez, se llenó de impotencia a tal punto que luego la decisión fue anular las competencias del parlamento, a través de sentencias irritas e inconstitucionales del TSJ. La más recordada de estas, aquella de febrero de 2017, donde expresamente se cerraba por vía de facto la Asamblea Nacional y se transferían todas sus competencias legales al tribunal de Maduro. Recordarás que en aquel entonces era presidente de la AN y me dirigí al país de manera franca, diciendo que no podíamos aceptar bajo ningunas circunstancias aquel adefesio, y convocamos a los venezolanos a luchar contra esa pretensión dictatorial. Ese país asediado por la crisis y harto de que Maduro violara la constitución, se fue a las calles y durante seis meses estuvo luchando en cada rincón de Venezuela pidiendo democracia, mientras el régimen respondía con balas. Balas que cejaron la vida de más de 100 jóvenes.

Si recuerdo perfectamente que Maduro impuso la Constituyente y adelantó las elecciones presidenciales de 2018…

Exactamente. Nosotros encabezamos una cruzada internacional donde visitamos a varios lideres políticos del mundo para pedirles que desconocieran la Constituyente espuria de Maduro y expresaran su respaldo a la AN como única representación de la voluntad democrática de los venezolanos. Luego empezaron a llegar las primeras sanciones contra los jerarcas del régimen por violar DDHH y erosionar la democracia representada en el parlamento; y esto por supuesto, que le generó muchísimos inconvenientes a Maduro a lo interno. Recordarás también que nosotros fuimos a República Dominicana, yo era jefe de la delegación de la Unidad. El objetivo era lograr condiciones para tener una elección presidencial con garantías democráticas. Estuvimos sentados por más de tres meses y la dictadura no cedió prácticamente en nada. Por el contrario, pretendían que firmáramos un acuerdo chimbo que avalara el fraude de Maduro. Me paré firme y dije no vamos a firmar…Esto me trajo amenazas de cárcel. El mismo Jorge Rodríguez me dijo que si no firmaba aquel documento iban a caer sobre mí y sobre mi entorno un conjunto de acciones represivas.

A pesar de las amenazas, decidí mantenerme firme y no firmar porque consideraba que eso que expresaba el documento no era digno del pueblo venezolano. A raíz de que no firmamos, vino todo lo que conocemos: el desconocimiento internacional de las elecciones presidenciales de 2018, la ilegitimidad de Maduro y, por ende, la legitimidad absoluta de la AN como último vestigio de democracia. Con esto lo que te quiero decir es que Maduro y su círculo han sentido el peso de esas acciones que hemos emprendido y por eso la persecución y el pase factura.

Es bien sabido que usted está exiliado en Colombia producto de esta persecución que precisamente relata. Pero, además del exilio, ¿qué otras consecuencias directas le han traído estos ataques?

La no firma del acuerdo de Dominicana provocó que saliera del país y decidiera solicitar protección en Colombia. Pero eso no fue lo único que acarreó la persecución de Maduro. Tengo numerosas demandas judiciales, me allanaron la inmunidad parlamentaria a través de la fraudulenta constituyente y soy uno de los pocos dirigentes que he sido inhabilitado dos veces por la Contraloría de la dictadura. Asimismo, mi casa la allanaron discrecionalmente, la vaciaron completamente, se llevaron los vehículos. A mi entorno lo han hostigado de una manera salvaje. A mis colaboradores cercanos le quitaron sus casas, las casa de sus padres y abuelos, así como las oficinas de su familia, por el simple hecho de ser parte de mi equipo de trabajo. Y por si no fuera poco, el régimen secuestro, torturó y asesinó a Fernando Albán, mi hermano y mano derecha. Sabemos incluso, por información que nos han hecho llegar desde adentro, que a Fernando le practicaron múltiples torturas para incriminarme a mí en una serie de conspiraciones militares.

Jorge Rodríguez es la figura más histriónica del régimen. El vocero por excelencia que regularmente sale ante los medios de comunicación denunciando conspiraciones y culpando a dirigentes de la oposición de los males que aquejan al país. Sin embargo, con usted hay un trato diferencial. Se dirige con más vehemencia que de costumbre. Se dirige a usted con nivel de rabia que brota y rebasa. ¿Cómo ha sido su relación con Jorge Rodríguez? ¿Hay un asunto personal entre ustedes?

Jorge Rodríguez le prometió a Maduro que firmaríamos el acuerdo de República Dominicana y cuando yo me negué a firmar, se le descalabró todo su plan frente a Maduro, porque todo eso llevó al desconocimiento internacional del régimen, que ha sido el golpe más duro que han recibido estos años. Jorge Rodríguez es una persona vacía por dentro, está llena de odios y rencores. Solo concibe el poder como un medio para enriquecerse y perseguir a quienes se oponen a su visión. Piensa que por astucia o inteligencia está por encima de los demás y tiene el problema de que no está luchando por ningún principio, sino por un objetivo que es el poder y los privilegios que se desprenden de este.

¿Qué piensa hacer ahora? ¿No teme que lo extraditen a Venezuela?

Tanto los representantes del gobierno saliente, como los representantes del gobierno entrante, me han ratificado que mi estatus de refugiado político se va a respetar en Colombia, y que ellos son conscientes de que soy víctima de una persecución política por parte de Maduro. Colombia, a diferencia de Venezuela, es un estado de derecho y una democracia, que ha demostrado a lo largo de los años un compromiso ineludible con los DDHH y con el régimen internacional de protección a refugiados. El tema de los DDHH es precisamente uno de los esos cimientos que ha desenmascarado a Maduro frente a la izquierda democrática, que cada vez más se deslinda de estas prácticas dictatoriales que ejerce el régimen para socavar la lucha de los venezolanos por recobrar la libertad.

Juan Requesens es un dirigente de su partido al que el régimen ha condenado a 8 años de prisión por el caso del dron. ¿Cuál es su mensaje para Juan Requesens y el resto de los que ha recibido el peso de la justicia chavista?

Juan es un hombre fuerte, valiente y con unos principios indoblegables.  Siempre he dicho que Requesens es un hombre de una sola pieza, ya que no han podido acorralar su espíritu de lucha. Es una gran inspiración al igual que todos los demás presos políticos, tanto civiles como militares. Hay más de 200 militares injustamente detenidos, son al igual que Juan, héroes y líderes que están presos por la retaliación de Maduro. Su lucha me recuerda a Jerzy Popie?uszko, quien fue un gran líder en Polonia durante el periodo de la dictadura comunista, dejó grandes reflexiones sobre la resistencia democrática. Popie?uszko una vez dijo que “la esclavitud, como la libertad, está en nosotros, en nuestra decisión de resistir o ceder”.

Todos los que hoy están injustamente detenidos en Venezuela, deben tener la certeza que la justicia va a llegar y cuando eso ocurra, todos los que han sufrido estos vejámenes, tendrán reparación y garantías de no repetición.

¿Usted cree en el proceso que adelanta la CPI?

No es solo la CPI, es también la Alta Comisionada de la ONU para los DDHH, la misión de Determinación de Hechos y todo el sistema interamericano de DDHH que han venido señalando los masivos y sistemáticos crímenes contra venezolanos. En cuanto al caso específico de la CPI, es un proceso largo, pero en el que se han ido completando fases. Nadie esperaba que se abriera un examen preliminar, y se abrió. Casi nadie esperaba que se pasara a una investigación y se pasó por primera vez en América Latina. Nadie se atrevía a pensar que el fiscal visitaría Venezuela y fue, y no solo que fue, sino que fue muy claro con el régimen en que no compraba la burda simulación de justicia que pretendían hacer. Hay un compromiso con las víctimas y eso Maduro lo sabe. Sé del temor que este proceso de la CPI genera en la dictadura y en todo su circulo de poder, porque ellos entienden que, si esto procede, sería un antes y después en la lucha por los DDHH en Venezuela.

Maduro es un dictador, todo el mundo lo considera un dictador y todo el mundo está trabajando para que salga del poder a través de unas elecciones competitivas en el año 2024. A pesar de que estamos en un momento muy difícil, hay que seguir luchando sin descanso, porque precisamente las dictaduras caen cuando tienden a creerse todopoderosas. Las dictaduras no son infalibles, se equivocan y debemos estar organizados y movilizados para aprovechar los errores del régimen y convertirlos en pasos decisivos hacia una transición.