Imágenes dramáticas: el hampa arrasó con la sede de la Upel-Maturín

Imágenes dramáticas: el hampa arrasó con la sede de la Upel-Maturín

La mayoría de los pasillos de la casa de estudios están llenos de monte por la falta de mantenimiento

 

 

Desde que comenzó la pandemia por el covid-19, las universidades en el país quedaron a la “buena de Dios”, lo que fue aprovechado por la delincuencia para acabar con todo. Tal es el caso de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel), núcleo Maturín, donde no hubo un espacio que quedara exento del ataque sin piedad de los delincuentes durante tres años.





Corresponsalía lapatilla.com

La falta absoluta de funcionarios de seguridad en esta casa de estudios facilitó que los malhechores arrasaran con todo a su paso. A pesar de que el chavismo anunció varios planes de seguridad para evitar que la Upel siguiera siendo víctima del vandalismo, esos planes fracasaron, tal como lo denunció el dirigente estudiantil Yonathan Caripe.

Actualmente, la infraestructura no cuenta con electricidad en ninguno de sus módulos y oficinas, ya que fue tal la saña con la que actuaron los facinerosos, que no solo se conformaron con llevarse objetos valiosos, sino que destruyeron y, en algunos casos, quemaron algunos espacios.

Muchos salones quedaron casi sin pupitres, ya que en plena pandemia cuando hubo escasez de gas, la madera era usada para hacer fogones

 

En diferentes espacios donde funcionan oficinas o salones de clases, las ventanas fueron arrancadas y las puertas se las llevaron

 

Estudiantes ven clases en medio de un “calorón”, pues los aires acondicionados fue lo primero que se llevaron los delincuentes cuando comenzó el desmantelamiento a la universidad formadora de docentes

 

Un galpón, que era usado para prácticas estudiantiles, también quedó sin techos. En este caso no dejaron ni una lámina de zinc

 

Una cancha quedó prácticamente a la intemperie luego de que se llevaran la mayoría de los techos, que muchas veces son vendidos por los antisociales

 

Varias oficinas del Pedagógico de Maturín fueron destrozadas. Los vándalos rompieron las paredes con mandarrias para buscar artículos de valor

 

Lo que era un área de gimnasia, quedaron apenas unos tubos, porque se llevaron todo lo que pudieron. Ahora no hay un espacio para las prácticas deportivas

 

En muchos módulos, las puertas y ventanas fueron sustraídas quedando todo a la intemperie. Bajo estas condiciones, profesores y estudiantes están más expuestos a la delincuencia